
Antes de ayer asistimos a la presentación de plan de preparación del maratón de Madrid en el hotel Convención, el de la foto. Nos presentamos los primerizos porque los que repetían experiencia irán sin más preámbulos el Domingo a la arrancada del plan. Entre los primerizos también estaba Gacela pero no Klass y sus Malas Influencias que ya tiene experiencia en estas lides. Hasta la fecha son los blogueros confirmados pero seguro que aparecen más por el contorno.
De entre los que nos presentamos la mayoría éramos varones en el rango de entre los treinta y cinco, cuarenta y cinco años con desiguales encarnaduras, desde el fibroso hasta el lorcero y lo más importante es ver el aspecto del personal en traje de calle, porque no suele ser normal encontrarnos más allá de la zona de avituallamiento. Como cabe esperar estamos representados todos los pelajes, sin traje, con vaqueros, en camisa raída y jersey de la abuela, con corbatas carísimas, el que va de normal. No hay un denominador común, venimos de todas las raleas. Chicas había pocas o muy pocas pero con un aspecto carrerístico formidable.
Presidiendo la sesión y marcando los objetivos estaban el gerente del club acompañado de los responsables de entrenamiento, podología y medicina que hablaron de sus respectivos temas.
Sobre las explicaciones dadas, saco la conclusión de que prevalece el rigor tanto en los entrenamientos, como en el seguimiento médico y psicológico. Vamos que llevan el suficiente control como para decir a cualquiera de los participantes, ‘compañero, mejor que dejes esto del maratón para otra ocasión o para una futura reencarnación’, poniéndonos, claro en un caso extremo aunque posible.
Una vez pasada la charla, me doy cuenta de que hay otro reto que debo superar y que no figuraba en el programa. Para seguir este plan hay que ser disciplinado, cosa que suelo ser, y obediente, cualidad de mi carácter que no se encuentra entre mis puntos fuertes. A esto hay que unir el hábito que tengo de correr a mi bola sin horarios y con rutinas relajadas, hábito que habrá que sujetar un poco, porque uno de los objetivos es aprender y para eso no hay más remedio que contenerse y mantener el tipo.
Jaal - 15/365