Del hospital he salido mejor que como entré. De salud he mejorado algo pero como experiencia vital ha resultado ser todo un hallazgo y he perfeccionado cosas que ya sabía y aprendido otras de las que solo había oído hablar. Esto ha sido posible gracias a las personas que he conocido y que tienen en común una visión optimista y sensacional de la vida o del paso del tiempo o como queramos llamarlo.
Ennumero una lista de propiedades y de personas.
- Aventura y Velocidad
Felipe ha sido compañero de habitación y de aventuras por los pasillos del hospital. Cuando le urgía la necesidad de echarse un cigarrito era necesario sortear la mirada del personal sanitario para poder llegar a la calle. También tenía peligro de derrumbamientos y juntos podíamos apoyarnos el uno en el otro sin miedo a caernos. Además es rápido. Regenta el Hostal Ginebra que tiene pasillo de cincuenta metros de largo y se ha dado el caso de que algún huésped ha intentado marcharse a la carrera sin pagar. En vano claro. Esa experiencia sirvió para que pudiera marcar un ritmo ligero en la ruta hasta la unidad de cirugía de tórax. Todo un carácter.
- Experiencia de la vida
Gregorio tiene más años que todos nosotros juntos y seguramente también más ganas de vivir. Sobrevivió a dos años de mili, tres de guerra y dos más de propina en campo de trabajo "por rojo". También a la posguerra. El otro día sobrevivió a una compleja operación con el corazón al 50% a la que entró contando chistes y salió de la misma forma. Tres días después le dieron el alta. Compartí con él la primera noche de hotel. De mayor quiero ser como Gregorio.
- Tecnología
Cristina. Dada mi natural torpeza para manejarme con telefonillos y materiales tecnológicos me asesoró sobre la antigualla de teclado electrónico que estaba utilizando, y su novio Raul instaló uno nuevo que me permitiera escribir tres líneas en menos de una hora. Esto sin duda fue un hallazgo.
- Resistencia
Pedro "Iowa". Legionario paracaidista y maratoniano. Entre sus logros se cuentan correr un maratón en menos de tres horas y recorrer ochenta kilómetros cargado con todos los trastos militares, fusil incluido y no sé si también el paracaídas. Todo en once horas. Ahora no hace deporte porque no le da la gana pero podría hacerlo si quisiera.
Y por supuesto:
Marisol
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Buen equipo!
ResponderEliminar:-)
Seguro que ha sido todo más ameno y han pasadolas horas más rápido gracias a ellos. ánimo y sigue con la recuperación que queremos leerte de nuevo haciendo tus entrenos. Un saludo
ResponderEliminarMe alegro mucho de que la progresión de tu estado de salud se mantenga-..! Desde luego que ha sido una experiencia de la que sin duda se aprende a ver las cosas desde otra óptica... Hay que potenciar el optimismo ante la vida.... Saludos...!!
ResponderEliminarHola primo espero que ya estés bien, pero no hay que bajar la guardia. Me ha informado mi brother jaime Cuando quieras te llevo a correr por el altiplano soriano, que aquí de sitios para entrenar andamos sobrados. Salud y un abrazo. Alberto Alg.
ResponderEliminarHa sido una experiencia vital, y se ve que te ha hecho más fuerte y seguramente te ha ayudado a ver cosas con otros ojos... Me alegro de que todo haya ido bien y de que la moral esté así de alta!
ResponderEliminarLos hospitales guardan muchas historias y las personas que pasan por ellos a veces dan auténticos ejemplos de vitalidad. Hace año y medio yo pasé también mi "estancia" en uno y aprendi muchisimo de la gente que conocí. Toda una lección que no olvido.
ResponderEliminarMe alegro que salieras bien, espero que estés recuperado y que esas personas que has conocido te hayan enriquecido, como seguro que tu a ellas.
Un saludo Jaal!
preciosa entrada, si es que eres un gran tipo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo. Y mejorate, que nos tenemos que ver en la media del burgo....
Yo creía que habías estado ingresado, y no secuestrado (por la última foto).
ResponderEliminarMe alegro de al final pagaran tu rescate y que la cosa vaya para adelante...
Un abrazo socio
El mundo está lleno de gente maravillosa con la que a veces te tropiezas sin quererlo. Un saludo, amigo.
ResponderEliminarY nosotros preocupados. Te lo has pasado de coña, macho, y encima te ha dado para hacer una entrada cumbre en el blog.
ResponderEliminarFelicidades¡
Me ha gustado esta simpática entrada.
ResponderEliminarLa última foto no tiene desperdicio: me recuerda a las fotos que le hacen a los presidiarios cuando entran en la cárcel.
En el mundo en el que vivimos el hospital es uno de los sitios donde encuentras a la gente por lo que son, y muchos de ellos excelentes personas.
ResponderEliminarPreciosa entrada... ;)
ResponderEliminarbuena entrada jaal, emotiva y llena de vida, espero que la recuperacion siga viento en popa a toda vela, un abrazo.
ResponderEliminarJoder Tíooo, no se puede despistar uno un momento.!!!. Mejórate, ya he leido las peripecias, vaya susto!!!. MUCHOS ANIMOS.
ResponderEliminarJajaja gran documental de las figuras que te encontraste en tu visita. Nos hemos echado unas risas Cristina y yo leyéndote.
ResponderEliminarUn abrazo y a seguir mirando adelante.