A veces las palabras tienen la capacidad de anticiparse a la realidad y modificarla y a veces tienen la capacidad de hacer que suceda justo lo contrario. En este afán por llevar la contraria recuerdo el día en que dije: “Todo resuelto, me voy tranquilo de vacaciones” o me dijeron “Hemos llegado al final de la crisis”. Son casos en los que se entrevee el corto plazo y el éxito garantizado y sin embargo el revés aparece de repente y sin avisar. Ninguna circunstancia se libra del cenizo. Bolt dijo antes del mundial de atletismo, insisto en que lo estoy viendo por el Youtube, “Ganaré fácil la final de los 100 mts”. Se puede observar que utiliza la palabra “fácil”, no solamente "ganaré". Después de la final dijo estas otras dos frases que revocan la anterior, “No me veréis llorar” y “Estoy extremadamente decepcionado”. Se puede observar que en la primera anticipa el futuro y en las otras dos se refiere a la rabiosa actualidad como si no hubiera mañana. Afortunadamente no dijo nada sobre el resultado en los 200mts, prueba en la que también participa. Es seguro que gana. No se si fácilmente.
