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lunes, 18 de abril de 2011

Mapoma 2011 - Crónica, clasificaciones






Llegas al Palacio de Correos (ahora Ayuntamiento) el día de la maratona y te encuentras a una colección de famosos que ni en Cannes. Por allí estababan Ingrid Bergman, Cary Grant, Bogart  o Lauren Bacall, y es que  cuando te encuentras con una acumulación semejante de personas que escriben en blogs y de los que conoces sus inquietudes,  sueños, metas, retos pero nunca has hablado con ellos, a pesar de todo, es como si les conocieras, es la continuación de una conversación que en algunos casos llevamos manteniendo durante mucho tiempo. Realmente es la plaza del pueblo, una plaza grande.  Por ese motivo, los que nos desplazamos de la provincia de La Elipa crecemos como personas al  compartir estos momentos. Cuando Alberto, Charli, que iba a acompañar a Alberto durante unos kilómetros  y yo, nos presentamos en la zona de quedar no salimos de nuestro asombro ante tanto famoso y todavía sigo sin salir de él. Mis dos compañeros supongo que tampoco. No puedo enumerar la lista de colegas que nos juntamos allí, me dejaría a muchos.






La primera parte de la carrera la hice con Klass y esas Malas Influencias, con el planteamiento escrito en la entrada anterior. Los primeros kilómetros a 6 min/km. A los maratonianos de pro podrá pareceros un pecado pero los primeros 15Kms los hicimos comentado la jugada. Que si el  “corredor fotógrafo”, que si el “corredor bodega” . Que sí, “¿Klass, como se llama ese que va por allí?” “Ah, pero ese hombre es el ultramaratoniano, si, pero ¿Cómo se llama?” . Nos pusimos a su altura y preguntamos “Hombre qué tal. Un placer. ¿Cómo te llamas que  no nos acordamos?”, “José”,  “Sí. Si, pero José qué más”. “Moratinos, José Moratinos”  “Hombre don José te veo muy bien”, “Pues si”. Iba el hombre con una sonrisa de oreja a oreja.

Animación, foto por aquí, Puerta del  Sol, tunel de propina con cuesta en el Palacio de Oriente “¿Qué tal vas de piernas  Klass?” “Bien, bien”. Claro,  Klass iba como un tiro. Llegamos a la media en 1h 59’ y no tardamos más, probablemente, porque no nos dio la gana. Hacía una temperatura extraordinaria para irse de carreras. Una vez en la Casa de Campo, Klass continuó a su ritmo natural más ligero y yo me quedé bajo los árboles al trote. Me llama Charli que había acompañado a Alberto 30Kms. Casi le sale más a cuenta terminar la maratona, que regresar desde la Casa de Campo al barrio. Es otro perdido para la causa, al año que viene aquí  lo tenemos de finisher.




Salgo de la Casa de Campo y me encuentro a Saturnino y Sonia, estos mozos de León que perseguían un sueño y a fe que lo perseguían con paso firme. Nos deseamos suerte y me empiezo a mentalizar para la cuesta de Calle Segovia. Me duelen las piernas cuando lo recuerdo del año pasado. Hoy la he subido sin problemas, me ha costado pero no hacía tanto calor y eso ayuda. Subida por el Paseo Imperial , buen ritmo. Un poco más arriba  en el Km 37 me llama Carol y su marido Santi que habían bajado a ver a este procesionario. Me sube la moral una barbaridad,  por un momento se me quitó el cansancio, me vine arriba. Esto de que te den ánimos es extraordinario.





Sin embargo el paso de los kilómetros  es el paso de los kilómetros e iba notando que el depósito se estaba quedando sin gasolina. Al llegar a Atocha en el kilómetro 39 decido subir el cuestón de Alfonso XII corriendo. Puestos a hacer la locura, hagámosla del todo. Si me da el cacharrazo pues termino andando. Aunque estuve a punto de rendirme, subí corriendo, no sé si al final era capaz de levantar los pies un centímetro, pero subí y de ahí al final fui casi repartiendo besos a la afición. En la puerta del Retiro me esperaban Nati y Guillermo que hizo el último kilómetro conmigo dando una exhibición de pundonor y poderío. Es la primera vez que disfruto durante el último kilómetro de un maratón y por un momento lamenté que se acabara. Fue un instante de enajenación mental fruto de la paliza.  En la anterior maratón, en Zaragoza,  me di contra el muro en el kilómetro 40. En esta ocasión no me lo he encontrado pero he sentido su venenoso aliento. Andaba cerca. Mi tiempo ha sido de  3h 56’ 55’’. La primera vez que bajo de cuatro horas. La segunda parte de la carrera un minuto menos lenta que la primera (1h 59' - 1h 58')






Con esto termino mi tercera maratona.  Ha sido un placer haber compartido carrera con Klass, Alberto y Charli.  Mención especial para Raúl, probablemente el único maratoniano que se presentó sin dormir y un recuerdo para Gacelas de Madrid a los que perdí de vista cuando faltaban bastantes minutos para la salida pero de los que me consta que acabaron en perfecto estado de revista.

Gracias a Nati y a Guillermo por  su santa paciencia.

lunes, 4 de abril de 2011

Media Maratón Madrid 2011 - Crónica y Clasificación





A las ocho de la mañana me encontraba en el bar El Paleto, en Sainz de Baranda, tomando el avituallamiento de rigor. En la hoja del periódico a toda plana ponía que el Sporting había ganado al Madrid. Sobre la barra un cartel, “Media docena de ostras de Arcade 9€”. Buena combinación ostras-carrera. La ostra carrera.

Al llegar al Retiro una de los primeros carreristas que me encuentro es a Gran Gacela. Si no hubiera sabido que iba a venir, habría  pensado que tiene el don de la ubicuidad porque un rato más tarde debía estar en el entrenamiento maratoniano de la Casa de Campo. Dile al míster que ando desaparecido, que regreso el Domingo.

A las 8:30h había quedado con Alberto, colega del gimnasio, que el día que se lo proponga puede hacer las medias en menos de 1h 20’.Ya las hace en algo más de 1h 30'. Se está preparando por su cuenta el estreno en el maratón, en el Mapoma nada menos, y calculo que termina en  menos de 3h 30’. Seguro.




Minutos después llegaron un nutrido grupo de colegas de blogs a los que saludé pero de cuyos nombres solo recuerdo a Jaime Navarrete, Pepe Millas, Risco a los que no conocía, a  Jan y por supuesto a  Carlos, ese compañero del curro que se estrenaba en la distancia y que seguro que lo ha dado todo. Mención especial al perrete de seis meses de edad que iba con Pepe. Le he mirado a los ojos y me ha dado la impresión de que era el que más conocimiento tenía de todos los presentes, por no decir el único con el conocimiento en su sitio. Habrá sido una alucinación.

La carrera fue con arreglo a lo esperado. Bueno, eso es mentira, ni cayó barro, ni agua, ni nada. Eso sí, estuvo nublado lo que hizo aumentar la humedad del ambiente y el bochorno. Ciñéndome a la carrera, la intención era terminar en 1h 55’ y he acabado en 1h 51’ 20’’.  Los primeros 10Kms en 55’ y los segundos 11Kms en  56’ que son cuesta  abajo  pero con la sorpresa de las cuestas al final. Rodaje medio maratoniano por Madrid, acabando bien y con ganas de continuar y ampliar la juerga dentro de dos semanas.






Ha sido una carrera multitudinaria, especialmente en la salida y por momentos ha tenido dosis de peligro como en los avituallamientos, donde he llegado a ver corredores a contra corriente para coger la correspondiente botella de agua.  Hablando de ver corredores, he visto a Raúl-Korrecaminos haciendo de público y aplaudiendo a rabiar y he supuesto que se iba a poner a correr con botas y todo. No sé si habrá podido resistir la tentación.

Al volver a casa, entro de nuevo en El Paleto. Dejé las ostras para otro día, no me fueran a sentar mal y me pedí un pincho de tortilla. Al lado se encontraba El Tragamillas de Villalba, con ese imponente aspecto de ermitaño,  tomándose un café y leyendo el periódico que yo había estado ojeando tres horas antes.  Leía profundamente concentrado lo del Madrid. No le dije nada. No quise perturbarlo. 


Jaal

lunes, 14 de marzo de 2011

Media Maratón Ciudad Universitaria 2011 – Crónica y Clasificaciones



Esto que aparece en la imagen es el  estampado de la camiseta que nos han dado esta mañana en la Media de la Ciudad Universitaria. Parece que el creativo ha tenido la idea al subir el último repecho.  Las palabras le salían así del cerebro, atropelladas y al tun tun. Por cierto que este año en la camisetas carreriles se lleva el negro. Será la crisis que nos acecha.

El trote de calentamiento lo hice con Gran Gacela y Antonio. La intención era dar unas vueltas por el césped que bordea el campo de rugby, pero a los cien metros de empezar nos hicieron saber que ese no era sitio de calentamiento. Salimos al asfalto donde nos esperaban los más de cuatro mil participantes que se habían congregado esta mañana en la Ciudad Universitaria.





Los primeros kilómetros fui con Gacela y Antonio, también con José, pero ellos salieron veloces y yo necesito cogerle el pulso a la carrera y a mi mismo. Normalmente suelo dejar el cuerpo que vaya al ritmo que le apetezca siendo mi misión la de ajustar un poco las cadencias, según sea subida o bajada. A los 2 Kms miro el cronómetro que dice  10’ 20’’.  Eso está muy bien. Hasta la fecha no me había aproximado a esos tiempos en 2 kms.. A los 7 Kms que coincidía con la primera vuelta seguía manteniendo el mismo ritmo,  35’ 40.  Algo más de 5min/km.

Pasadas  esas distancias el cuerpo va algo más ligero por aquello de la inercia. De pulsaciones sospecho que iba bien. En cada una de las vueltas se pasa por delante del Instituto Anatómico Forense que produce un efecto aceleración que viene  bien para restar algún segundo “antes que el diablo sepa que corres una popular”. La segunda vuelta, km 14 salió en 1h 10’,  por esa regla de tres acabaría en 1h 45’ y lo cierto es que me hacía gracia acabar un segundo por debajo de esa estimación. En el kilómetro 17 me di cuenta que la medias maratones tienen algo más de 100 mts sobre los 21 Kms e intenté asegurar mi segundo de margen apretando un poco. Cuando iba a toda pastilla ví a mi paisano Ángel que estaba en la organización y le mandé un fugaz saludo. Acabé en 1h 43’ 50’’ con el último kilómetro que se me hizo largo de verdad, con pista de atletismo siglo XIX incluída. Al final menos de 5 min/km. Vamos, ni los más optimistas del lugar…




Después de recoger el avitallamiento me volví a encontrar los colegas del Mapoma que estaban por allí firmando autógrafos. Estaba Klass al que no había visto antes y su señora que nos hizo unas fotos. Así pasamos las mañanas de los Domingos. Salud y entrenamiento para verlo muchas veces. Y no pido más.


Jaal