Comenta Charli, ilustre corredor, bloguero y vecino que no sabe cuando termina su temporada, dado que no sabe cuando comienza. Ese es un buen punto de arranque. Hace tres años, cuando iniciaba mi andadura carreril leí un artículo en el que se recomendaba tener como mucho dos objetivos posibles al año y prepararse para intentar alcanzarlo. Como no tenía objetivos me parecía un planteamiento muy profesional y no le di mayor importancia. Un poco más tarde, lei otro artículo en el que se decía que para aquellos que tenían costumbre de correr durante todo el año, no estaría de más dejarlo durante tres semanas para que las piernas se recuperasen de tanto golpe. Esto coincidió con la media del Burgo de hace dos años y que habitualmente se celebra el segundo fin de semana de Julio. Me pareció buena idea parar el resto del mes. De alguna forma, el parón invitaba a comenzar de nuevo en Agosto.
El año pasado vinieron los maratones. A poco que uno se informe, se llega a la conclusión de que estas distancias hay que prepararlas salvo que se asuma el riesgo de pasar una experiencia inolvidable. Dado que el año lo tenía dividido en dos pude probar suerte en Abril y en Noviembre. La experiencia resultó y este año espero repetir. Así pues el año lo divido en dos temporadas, algo así como Argentina y las competiciones ligueras, divididas en el torneo Apertura y Clausura. A falta de un campeonato, dos, algo así, aunque no me olvido que mi principal objetivo es el mismo que cuando comencé. Salir a correr tres días al parque. Así empecé y así espero un día poder dejarlo.



