Seguidores

sábado, 3 de julio de 2010

Eau Madrid-Mes de Julio

Con la persistencia del calor llegan nuevas sensaciones que se recuperan de un año para otro, llegan las motos a escape libre, el dormir regular y también llegan los malos olores. En verano se destapa el tarro de las esencias y de los puntos más insospechados comienzan a salir efluvios. Estos son algunos puntos detectados, hay muchos más: la salida de los mercados, el metro, los macrofestivales, pero sobre todo las alcantarillas. Es el resultado de una maduración de invierno-primavera que alcanza el no va más en el mes de Julio. Más allá de Julio se ha secado todo. Llega lo inodoro

El otro día desde que salí de casa hasta que regresé de la carrerita correspondiente no pude dejar de percibir un olorcillo a Madrid-MesdeJulio mezclado por el humo de la M-30. Y eso que no respiro bien. Lo normal es acostumbrarse pasado un rato, pero se conoce que debía tener el olfato especialmente sensible. Cuando alguien viene de nuevas en verano a Madrid, no es raro que al bajar del autobús diga eso de "pero que mal huele aquí". Y luego se acostumbra. Nos pasa a todos.

Cuando sea muy famoso voy a presentar mi propia línea de perfumes. Se va a llamar eau Madrid-MesdeJulio.

Jaal

jueves, 1 de julio de 2010

Personal Trainer

En nuestro afán por no parar de mejorar, los runners hemos añadido un "personal trainer" en nuestras rutinas. Así dicho en inglés suena a algo diferente o importante. Cómo lo de decir "runner" y otras palabrejas. A ver, que me disperso. Como decía hemos añadido un "personal trainer" pero solo durante diez días, que es el plazo que va desde hoy hasta el día 10 de Julio, fecha en que doy por terminada la temporada. Óscar ya la terminó el pasado Domingo con el carrerón de Leganés, pero se ha solidarizado conmigo y también ha incluido un entrenador en su vida.

No son entrenadores al uso. El motivo viene originado porque hemos comenzado la temporada de terrazas antes de lo previsto. Todos los años la comenzamos antes de lo previsto. Óscar el otro día me dijo algo que me dio que pensar, dijo, "Estoy empezando a notar la falta de entrenamiento". A lo que hay que añadir la falta de entrenamiento y todo lo demás. De modo que pedí ayuda. Le dije a Nati, necesito tu ayuda para preparar la última aventura de la temporada (la media del Burgo) y Nati me dijo: "Desde hoy, ni una cervecita más. Yo te controlo". Así que hablamos y decidimos que esa era también una de las funciones de un entrenador y convinimos en que desde hoy es mi "personal trainer". Y Óscar en solidaridad conmigo hizo lo propio solicitando árnica a Mari que muy dispuesta e igual de rigurosa, o más, aceptó. Así que durante diez días vamos a estar sometidos a un marcaje implacable.

Todo sea por salir airosos o vivos en la última cita de la temporada.

Jaal.


domingo, 27 de junio de 2010

Carrera de San Juan (Leganés) - Crónicle

Estaba el runner Óscar en un bar en Leganés junto al tradicional café con leche poniéndose el dorsal de la carrera que empezaba una hora más tarde. La escena era observada por un parroquiano que previamente se había pedido un segoviano con coca-cola (light por supuesto) y que tenía la pinta de haberse levantado de la cama hacía un momento. Cada uno desayuna lo que quiere. Llevaba una camiseta de tirantes estilo carrerista, pero no daba la impresión que se fuera a presentar hoy. Por la forma de mirar le hubiera causado menos impresión ver a un extraterrestre que a alguien ponerse la matrícula de una carrera popular. La escena podría ser de Chaplin.

Efectivamente. Es Domingo, me he levantado antes de las siete. Hay carrera. Hoy toca la XXXIII edición de la carrera popular de San Juan en Leganés. Es una de las carreras que más ediciones cumple de Madrid junto con la media de Moratalaz y el Maratón. Al ser carrera organizada por un club de atletismo se nota que está pensada para facilitar las cosas al corredor al igual que la que corrimos hace una semana y al igual que la de hace dos. En este caso era el Club de Atletismo de Leganés. Muy bien por el Club de Atletismo de Leganés.

El día estaba nublado y plomizo y no hacía mucho calor pero si humedad, motivo por el que al hacer el trote de calentamiento comencé a sudar como un choto y en el momento de la salida tanto el runner Óscar como yo caímos en la cuenta de que no habíamos tomado ni un triste vaso de agua y además el café es diurético y la boca seca y … Vaya forma de empezar.

Los primeros kilómetros fueron más o menos llanos. Hacia el kilómetro tres veo una gacela que automáticamente me transportó a la sabana del Serengueti y pensé que mi psiquiatra me había cambiado la medicación antes de tiempo. Pero no. Se trataba de Gacela de Vallecas que iba veloz camino adelante. Poco a poco me fui serenando y cayendo en la cuenta de dónde estaba. Encontrarte con un blogero por primera vez es como encontrarte con un famoso al que respetas y del que solo lo has visto en la prensa o en la televisión, así que impresiona un poco presentarse, pero una vez roto el hielo se reconoce el veneno carreril. No hay más que verle los ojos. Se reconocen los venenos. Daba la casualidad que inmediatamente después de las presentaciones comenzaba el cuestarrón de la carrera. Como los correteadores somos gente educada y no es de recibo callarse después de las presentaciones, subimos el cuestarrón del cementerio charlando como si estuviéramos en un cóctel. Por respeto no le dije a Gacela de Vallecas que me estaba quedando sin resuello. Afortunadamente la cuesta se acabó cuando estaba llegando a mi límite y un poco más adelante nos deseamos suerte y seguimos cada uno a nuestro ritmo.

¡¡Eres grande Gacela !! Nos veremos en otras aventuras.

Ah!! y visitar su blog, lleno de humor carreril y buenas vibraciones.

Para finalizar había que ver llegar al runner Oscar esprintando durante los cuatrocientos metros finales como si fuera Michael Johnson desatado. Se conoce que calculó mal la distancia, se le pasó rápido el tiempo y debió pensar que estaba en el kilometro siete. Cuando quiso darse cuenta llevaba en la mano la bolsa del avituallamiento. Será posible. Los tres hicimos menos de cincuenta minutazos. Esto se está convirtiendo en una costumbre.

(Te tomamos prestada la foto Gacela, estamos escasos de material audiovisual)

Jaal

jueves, 24 de junio de 2010

España - Chile

De vez en cuando dedicamos unas líneas a algún deporte marginal. No se si sabéis que el Viernes juega España contra Chile al fútbol en el mundial que se celebra en Sudáfrica. Me imagino que lo habréis leído por ahí. La cosa es que si España no gana hay muchas posibilidades de que estos muchachos tengan que volver a casa. Los augurios son buenos pero los chilenos se han llevado un arma secreta.

En la foto se puede ver a Bruno Sandoval mostrando una bandera chilena sobre un fondo apocalíptico al estilo “La Carretera” de McCarthy. El origen de esta devastación fue un terremoto en la región de Pelluhue. Bruno parece decir: "seguimos vivos y estamos dispuestos a resistir lo que haya que resistir". Y además con una serenidad que impresiona.

Bien, pues esa misma bandera la enviaron con la selección chilena para que sus jugadores se motiven cuando todo parezca ganado o perdido. Para que piensen en ello.

Hay que verlo.

El autor de la fotografía es Roberto Candía.

Información original de El País.

Jaal

martes, 22 de junio de 2010

Caurca 2010 - Crónicle


Domingo antes de las nueve, suena el despertador. Hay carrera. Quedamos el runner Oscar y yo en las fauces del dragón y de ahí al gym del Carlos, entiéndase cafetería J.J. a tonificarnos el paladar. Una pareja que daba cuenta de un gim o algo parecido y con ojos de color rojo Caurca (ver camiseta de foto superior) y no precisamente producido por cloro de piscina, reconoce a Óscar. Esto se pone bien, verás como en lugar de ir a Carabanchel acabamos con estos de farra. . No me extrañaría que algún día de carreras acabáramos tomando el aperitivo sin enterarnos de donde está la salida carreril. Pero hoy no era el día así que nos fuimos a la plaza Elíptica.

El hecho de levantarse a estas horas de Domingo da derecho a ver cosas insólitas. Pudimos ver una de ellas a unos doscientos metros de donde se encontraba la pancarta de salida. En la misma calle. Nos encontramos con este coche al que se le supone infractor de varias cosas. El atento lector se dará cuenta de que hay dos señales de tráfico que están sobre el coche, no junto a o detrás de. Sobre el coche. Es una forma moderna de comunicar al infractor las faltas que ha cometido y como se supone que la autoridad o quien fuese no tenía papel y lápiz para hacerlo amablemente, optó por hacerle sentir de cerca las señales incumplidas. Ante la imposibilidad de inmovilizar al vehículo de forma ortodoxa procedió a meterle unos palos de fregona en las ruedas. Obsérvese también dónde estaba aparcado el cochecillo. No se respeta cruce, ni paso de cebra ni cosa que se le parezca. Vaya una gamberrada por otra gamberrada.


Pero hablemos de la carrera. Primeramente decir que todos los detalles organizativos estuvieron en su punto, por lo tanto muy bien la organización de Adcorebo. Respecto a las impresiones carretiles también bien. Era la tercera vez que nos presentábamos, conocemos el recorrido y se sabe donde hay que contenerse o lanzarse cual cabra loca cuesta abajo. Mi objetivo era subir la calle Secuoya, kilómetro siete, sin tener la sensación de estar medio muerto, que fue la sensación que tuve en las dos ediciones anteriores, así que me centré en eso y la verdad es que subí con soltura. A ver, tampoco es una soltura del tipo, “muy buenas sensaciones”, pero vamos que no me quejo. Al final llegamos en 50’. Minuto arriba o abajo.

La nota acongojante me sobrevino al llegar a la meta. No se si un poco antes o un poco después de mí, entró un chavalillo que debía tener no más de catorce años y no abultaba tener ni doce y vestía camiseta de un club de atletismo. Estaba completamente descompuesto en la meta y me dio la impresión que se había pasado varios pueblos sobre su capacidad máxima permitida. No exagero nada si digo que se tenía de pie con bastante dificultad. Le pregunté si estaba bien, me dijo que si y se fue tambaleante hacia la salida. Escenas como esta son inusuales pero no es la primera vez que veo algo parecido. Ver sufrir a un chaval. Padres, entrenadores o quien corresponda. Esto no es así.

A modo de ilustración he incluído unas fotos del inquietante dragón del barrio que permitió que este domingo nos acercáramos más de la cuenta porque nos tiene cierta confianza. Si venís por aquí poneros como mínimo a diez metros de distancia o correreis el riesgo de achicharraros.

Jaal