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sábado, 30 de abril de 2011

Efecto Venturi






Esta semana he vuelto a correr tranquilamente por el parque en tres sesiones de una hora sin cuestas. Sorteando en algún caso correas extensibles de animales domésticos que atraviesan el camino e incluso al propio animal y al dueño. A veces mientras voy corriendo me da  por pensar. Que me dé por pensar no es nuevo. Cuando era joven pensaba más, ahora solo de vez en cuando. Sorprendentemente los resultados son los mismos. Debe ser la experiencia. El objetivo es no pensar nada en absoluto.

Esta tarde iba pensando en el efecto Venturi  sobre la maratona. Es un efecto que se produce cuando a un caudal de líquido, de agua por ejemplo, se le hace pasar  por una sección de tubería más estrecha.  Pensemos en un colador o en la imagen de arriba. Cuanto más cerca está de llegar al  estrechamiento más velocidad lleva. No deja de ser agua a presión. Al salir vuelve a la velocidad inicial, a su estado inicial. Preparar un maratón tiene algo de efecto Venturi. Se comienza unos meses antes con rodajes suaves. Progresivamente  se va yendo más deprisa, los rodajes son más largos, ahora unas cuestas, luego unas series para que no decaiga la fiesta, hasta llegar el día de autos  en que se  produce el desagüe y  las cosas vuelven a la normalidad, produciendo una perdida de presión que viene acompañada de relajamiento general. Otra vez se siente el efecto de lo cotidiano de la vida en el parque. Hemos pasado el estrechamiento.

El efectoVenturi no es ninguna tontería, explica la rotura de  las tuberías en las comunidades de vecinos, del vacío que se crea cuando pasa un camión a toda pastilla junto a nosotros  y hasta del paso de una maratona,  de la que pensábamos que no había leyes físicas que pudieran explicarla.


lunes, 25 de abril de 2011

Lunes de Pascua





He terminado la semana de recuperación del maratón y como habéis comentado en la entrada anterior cada persona es un mundo,  cada entrenador es como es, cada maestrillo tiene su librillo, los excesos del cuerpo se pagan, el efecto placebo existe,  etc. No seré yo quien dude de estas verdades universales. Ayer completé el programa a base de 10 Kms  en 53’ que tratándose de mi y de un entrenamiento es ir bastante rápido y he acabado bien, como si el domingo pasado hubiera echado una carrerilla.

Paso el tratamiento por si a alguien le puede ser de utilidad o simplemente por saberlo. Yo cuando lo ví también pensé que era un delirio, pero como se puede ver por algunos comentarios del  post anterior,  no soy el único que lo ha hecho y  a logrado una recuperación aceptable, incluso buena. Entendiendo por recuperación, la posibilidad de correr a ritmo normal sin dolores o quebrantos en una semana vista. Es como sigue:
  • Domingo – Maratón
  • Lunes, Martes, Miércoles: 20’ de carrera continua  por tierra o hierba
  • Jueves, Viernes, Sábado : Descanso
  • Domingo : 40 – 45’ de carrera continua
Fácil.
A la espera de volver a probar este tratamiento dentro de unos meses, vuelvo al parque a correr porque si, porque me relaja. Durante los dos semanas siguientes tocan tres o cuatro salidas semanales sin aceleraciones ni prisas.

sábado, 23 de abril de 2011

Mapoma 2011 - Agujetas Post Maratón



Los planes de entrenamiento de la maratona  se acaban la semana después de la carrera. Esta diversión se termina coincidiendo con la Semana Santa que comenzó el Lunes, con veinte minutos de trote por hierba o camino de tierra. Por supuesto sin forzar y sin desniveles. He de reconocer que después de la carrera acabé con un considerable dolor en ambas rodillas pero fue aminorando a medida que pasaban las horas.
El día siguiente por la mañana me encontraba mejor y no había rastro de molestias, de modo que me fui con Guille al parque de la Fuente del Berro a por los 20’. Los primeros cinco  iba tan campante, pero a partir de ese momento regresó el dolor olvidado del día anterior, aderezado con más dolores por el cuádriceps, femorales y hasta deslocalizadamente por todas las piernas.  Nos aconsejaron que durante los tres días siguientes a la carrera hiciéramos  este rodaje de 20’ pero se hizo especial hincapié en que  el Lunes era el día clave. Que aunque doliera había que estar en el camino, que aunque tuviéramos que parar lo mejor para el organismo era continuar y estar el tiempo convenido.  Tuve que parar tres veces, el Guille estaba entre que no se lo creía y que le daba la risa y aquello llegó a ser un verdadero suplicio.  Corriendo a ritmo de cámara superlenta. Acabé bastante peor de como empecé y maldije el momento en que se me ocurrió salir al parque ese día.
Nos contaron que de esa manera los músculos vuelven a su sitio, encuentran el grado de estiramiento adecuado  y  se recuperan antes las microrroturas o agujetas musculares.  Al día siguiente, con serias dudas, volví a hacer el rodaje de los 20’ y ante mi sorpresa pude terminarlo sin apenas molestias y a un ritmo casi normal. El Miércoles más de lo mismo pero esta vez el tiempo de exposición se me hizo corto y estuve cinco minutos más.
Los tres días siguientes, Jueves, Viernes y Sábado Santo toca descanso y mañana rodaje de 10kms. Según parece debería poder volar. Ya veremos.

lunes, 18 de abril de 2011

Mapoma 2011 - Crónica, clasificaciones






Llegas al Palacio de Correos (ahora Ayuntamiento) el día de la maratona y te encuentras a una colección de famosos que ni en Cannes. Por allí estababan Ingrid Bergman, Cary Grant, Bogart  o Lauren Bacall, y es que  cuando te encuentras con una acumulación semejante de personas que escriben en blogs y de los que conoces sus inquietudes,  sueños, metas, retos pero nunca has hablado con ellos, a pesar de todo, es como si les conocieras, es la continuación de una conversación que en algunos casos llevamos manteniendo durante mucho tiempo. Realmente es la plaza del pueblo, una plaza grande.  Por ese motivo, los que nos desplazamos de la provincia de La Elipa crecemos como personas al  compartir estos momentos. Cuando Alberto, Charli, que iba a acompañar a Alberto durante unos kilómetros  y yo, nos presentamos en la zona de quedar no salimos de nuestro asombro ante tanto famoso y todavía sigo sin salir de él. Mis dos compañeros supongo que tampoco. No puedo enumerar la lista de colegas que nos juntamos allí, me dejaría a muchos.






La primera parte de la carrera la hice con Klass y esas Malas Influencias, con el planteamiento escrito en la entrada anterior. Los primeros kilómetros a 6 min/km. A los maratonianos de pro podrá pareceros un pecado pero los primeros 15Kms los hicimos comentado la jugada. Que si el  “corredor fotógrafo”, que si el “corredor bodega” . Que sí, “¿Klass, como se llama ese que va por allí?” “Ah, pero ese hombre es el ultramaratoniano, si, pero ¿Cómo se llama?” . Nos pusimos a su altura y preguntamos “Hombre qué tal. Un placer. ¿Cómo te llamas que  no nos acordamos?”, “José”,  “Sí. Si, pero José qué más”. “Moratinos, José Moratinos”  “Hombre don José te veo muy bien”, “Pues si”. Iba el hombre con una sonrisa de oreja a oreja.

Animación, foto por aquí, Puerta del  Sol, tunel de propina con cuesta en el Palacio de Oriente “¿Qué tal vas de piernas  Klass?” “Bien, bien”. Claro,  Klass iba como un tiro. Llegamos a la media en 1h 59’ y no tardamos más, probablemente, porque no nos dio la gana. Hacía una temperatura extraordinaria para irse de carreras. Una vez en la Casa de Campo, Klass continuó a su ritmo natural más ligero y yo me quedé bajo los árboles al trote. Me llama Charli que había acompañado a Alberto 30Kms. Casi le sale más a cuenta terminar la maratona, que regresar desde la Casa de Campo al barrio. Es otro perdido para la causa, al año que viene aquí  lo tenemos de finisher.




Salgo de la Casa de Campo y me encuentro a Saturnino y Sonia, estos mozos de León que perseguían un sueño y a fe que lo perseguían con paso firme. Nos deseamos suerte y me empiezo a mentalizar para la cuesta de Calle Segovia. Me duelen las piernas cuando lo recuerdo del año pasado. Hoy la he subido sin problemas, me ha costado pero no hacía tanto calor y eso ayuda. Subida por el Paseo Imperial , buen ritmo. Un poco más arriba  en el Km 37 me llama Carol y su marido Santi que habían bajado a ver a este procesionario. Me sube la moral una barbaridad,  por un momento se me quitó el cansancio, me vine arriba. Esto de que te den ánimos es extraordinario.





Sin embargo el paso de los kilómetros  es el paso de los kilómetros e iba notando que el depósito se estaba quedando sin gasolina. Al llegar a Atocha en el kilómetro 39 decido subir el cuestón de Alfonso XII corriendo. Puestos a hacer la locura, hagámosla del todo. Si me da el cacharrazo pues termino andando. Aunque estuve a punto de rendirme, subí corriendo, no sé si al final era capaz de levantar los pies un centímetro, pero subí y de ahí al final fui casi repartiendo besos a la afición. En la puerta del Retiro me esperaban Nati y Guillermo que hizo el último kilómetro conmigo dando una exhibición de pundonor y poderío. Es la primera vez que disfruto durante el último kilómetro de un maratón y por un momento lamenté que se acabara. Fue un instante de enajenación mental fruto de la paliza.  En la anterior maratón, en Zaragoza,  me di contra el muro en el kilómetro 40. En esta ocasión no me lo he encontrado pero he sentido su venenoso aliento. Andaba cerca. Mi tiempo ha sido de  3h 56’ 55’’. La primera vez que bajo de cuatro horas. La segunda parte de la carrera un minuto menos lenta que la primera (1h 59' - 1h 58')






Con esto termino mi tercera maratona.  Ha sido un placer haber compartido carrera con Klass, Alberto y Charli.  Mención especial para Raúl, probablemente el único maratoniano que se presentó sin dormir y un recuerdo para Gacelas de Madrid a los que perdí de vista cuando faltaban bastantes minutos para la salida pero de los que me consta que acabaron en perfecto estado de revista.

Gracias a Nati y a Guillermo por  su santa paciencia.

viernes, 15 de abril de 2011

Mapoma, Hitos, Objetivos, Planificación






Hitos del Mapoma

Km – 5  Plaza de Castilla. Los cinco primeros kilómetros del Mapoma  tienen una pendiente similar a los cinco últimos. No obstante se corren de otra manera, con otra frescura.

Km – 17 – 19 – Gran Vía, Puerta del Sol, Calle Mayor. Prácticamente llevamos 12 Kms bajando. Es la parte más agradecida de la carrera. Mucha animación, calles emblemáticas. Todavía vamos bien.

Km – 19 – Palacio Real – Al tunel de cabeza. Somos obsequiados con una bajada, pero sobre todo con una subida de categoría antes de llegar a la calle Ferraz. Cuesta que nos han colocado de propina este año.

Km – 21 – Ferraz – Antes de llegar a la media maratón hay una cuesta bastante pronunciada que sirven para fijar las ideas y encarar la otra media.

Km – 25 – Casa de Campo. Para muchos corredores es un calvario por la falta de público, porque sales de la ciudad, por el silencio, pero ojo, en caso de que haga calor parte de recorrido es a la sombra, o sea que a lo mejor no es tan malo. Por supuesto la Casa de Campo tiene sus cuestas, especialmente  en el kilómetro 32 que es cuando se sale. Como si quisiera retenernos un rato.

Km – 32 – Aquí es donde realmente comienza la segunda parte del maratón. Del 32 al 35 hace una solanera junto al río que reseca las carnes y calienta la cabeza de qué manera. Hablando de que, como parece, hará sol y calorcillo.

Km – 36 – Para mí es el punto clave de la carrera. No sé como se llama la calle pero en este punto hay un cuestarrón que cuando lo vi el año pasado dije. A caminar, sin duda. Este cuestarrón caminando. Y una vez que la subes, es todo cuesta arriba hasta el final. Es un sálvese quien pueda. Es apasionante. Además hay mucho público animando.

Km – 39 – Se llega a Atocha por la Ronda de Valencia. Está casi terminado. Falta otro cuestarrón en el  40, pero ya se siente la meta. Ves la Puerta de Alcalá, bordeas el Retiro, llegas hasta O´Donnell y entras  al Paseo de Coches donde te espera una gran alegría.



Objetivos.
Primero – Acabar sin lesión.
Segundo – Acabar en menos de 4h, aunque esto sería algo anecdótico, pero si me encuentro bien lo intentaré.


Planificación.

Los primeros 10Kms como mínimo en 55’. De ahí para arriba
La media en 1h 55’ como mínimo.
La entera cuando se pueda, cumpliendo los pasos anteriores.

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Suerte a todos aquellos que hagan está gran aventura del Mapoma sin olvidarnos de los que vayan a Londres, Viena ….  Y más suerte a aquellos que  este año se lo pierden por lesión o por causas ajenas, pero que les esperan todos las demás maratonas  del resto de sus días.


jueves, 14 de abril de 2011

Mapoma y las procesiones




Según noticia de la que me entero en el  blog de los colegas Gacelas de Madrid y que recoge  información de la página del Mapoma, parece que van a modificar el recorrido a su paso por la calle Bailén por tener prioridad la procesión del Domingo de Ramos frente a  la Maratona, a cuyos feligreses nos mandan  recorrer el mismo trayecto por túnel o paso subterráneo. Mal. Malas noticias. A mi modo de ver se trata de una oportunidad singular de juntar ambos ritos, el profano y el religioso y  compartir un trayecto que podría beneficiar a  la feligresía en general.  Que algún maratoniano creyente siente el ahogo de los primeros 19Kms, pues echa un rezo al santo y a ver que pasa. Que el maratoniano no es creyente, pues a lo mejor es buen momento para empezar a creer. Que algún procesionario, de la procesión,  le parece que va despacio, pues cambia de rito y de vestuario y se acerca al Retiro. Incluso algún carrerista puede mostrarse solidario y hacer durante breves momentos de costalero o arrancarse por un cantecito o saeta.

Es una oportunidad que se pierde de unificar ritos porque los hay de muchos tipos, a saber: de purificación, de sangre, de paso, de iniciación, de expiación y otros. Se trataría de elegir a qué rito apuntarse, compartir calle y  todos tan contentos.


miércoles, 13 de abril de 2011

Pinturas de guerra




Ayer hice la anteúltima carrerilla por el parque de la Fuente del Berro. Una hora a ritmo poco más que de paseo por la recta de quinientos metros junto a la M30. Mirando las numerosas cuestas pero sin tocarlas. Qué digo, ni mirando las cuestas.   Durante el rato que estuve, ví en diferentes momentos pero en la misma recta la silueta de tres carreristas. Los tres se ajustaban al mismo perfil, flacos, zancada corta, ritmo cadencioso. Los tres llevaban pinturas de guerra, las camisetas del Mapoma de años anteriores. No les había visto antes por el lugar. Iban de paso. Vendrían de otros territorios, de Canillejas, del parque Calero, de Moratalaz.  Salieron  por Sainz de Baranda dirección al Retiro. Llegarán el Domingo.

No sé por qué utilizo el título de pinturas de guerra. Supongo que para impresionar o dar empaque. No lo veo como una batalla. El campo de batalla, el carrerista, llegar o no llegar, todo eso  se desarrolla en  algún lugar de nuestra cabeza.  No hay batalla fuera de nosotros.