Esta mañana nos hemos dado cita un colectivo de correteadores de mucho fuste en la salida de la popular de
Lo cierto es que esta mañana hacía un calor de finales de verano en Madrid a las once de la mañana, o sea calor de más de veintisiete grados al sol y desde nuestra posición en la línea de salida se podían ver o intuir las espaldas de los corredores antes citados. Por cierto que ese ha sido el único momento en el que les hemos visto en toda la carrera. Han comenzado como auténticas balas, como gacelas del Serengueti. Por mi parte he de decir, incluso casi lo podría asegurar, que este año las cuestas se han hecho más pronunciadas que en anteriores ediciones y los kilómetros con más metros pese a ser el mismo recorrido. A lo mejor son cosas del comienzo de la temporada. Lo cierto es que la primera vuelta se me ha hecho eterna y sofocante y las piernas me pesaban cantidubi. Oscar y yo hemos cogido un trotecillo del tipo, “bueno vamos a terminar como podamos y en paz”.
El comienzo de la segunda vuelta lo he notado todavía peor y eso que me he provisto de abundante agua y de que el trote que llevábamos era de escándalo. Óscar me ha sacado unos metros me ha esperado y he comenzado a despertar hacia el kilómetro siete y medio, ya acabando la tapia del cementerio de
Previamente se disputaron las carreras de los chavales, que hay que ver que ritmo llevan los chavales, donde se ha presentado el runner Oscar Junior y también Paula que es un fichaje de última hora en la categoría benjamín y que son grandes promesas del barrio. El runner Guillermo no se ha presentado por estar lesionado.
La organización ha estado animosa y voluntariosa y ha hecho lo que ha podido motivo por el cual les mando desde aquí un cordial saludo. Las fotografías son de las “Richard Avedon de
Jaal




