Seguidores

jueves, 17 de junio de 2010

Más perdido que, que….

(Más perdido que un runner de La Elipa en el gimnasio I)

Hemos tomado la decisión de mejorar. Sí. Así, sin más, porque nos da la gana. La intención no es ir más rápido si no hacer mejor las cosas, fortaleciendo los músculos que sea necesario fortalecer. Los de la espalda, abdominales y otros que nos vayamos enterando o que nos molesten. Los otros runners me han mandado a mí de avanzadilla a enterarme. Concretamente el runner Oscar dice que antes muerto que meterse a un .... Pero en lo que coincidimos es en lo de que hay que mejorar. Va y dice, “pues si se trata de mejorar métete tu y nos cuentas”. Cuando se lo sugerí a Natalia salió corriendo por patas mientras decía, “si, si que buena idea mejorar”.

Así que me fui por poderes al gimnasio. A la aventura. Era la primera vez que me metía a un gimnasio a hacer deporte. Las otras veces he ido a esperar a alguien a la salida. Pregunté a Paco, que es un experto en la materia, que demonios había que llevar y entre otras cosas me dijo que una toalla. Me presente al polideportivo municipal con una toalla de playa como si fuera a tomar el sol. Una pareja que estaban ejercitándose por allí me miraron de forma extraña pero no me importó. “Qué pasa si vengo a tomar el sol al gimnasio”. Solo había dos pero luego vinieron más.

Yo tengo el convencimiento de que los que somos de aldea, lo somos para siempre, sin ir más lejos La Elipa no deja de ser una aldea de Madrid. Lo que quería decir con esto de la aldea es que no dejan de sorprenderme determinadas cosas. Por ejemplo, entro a la sala de ejercicios y me encuentro con un montón de cacharros que parecen máquinas espaciales. Me refiero a las cintas de correr, bicicletas estáticas, esas cosas. Como no había monitor me subo a una cinta de correr para intentar comprender. Me quedé perplejo. A ver, una cinta para correr sirve para eso, te subes y adelante. Sí pero, cómo hacer que funcione. Llamo al monitor y me da instrucciones precisas, entendí su funcionamiento a la tercera. No está mal. Más velocidad, menos, más pendiente. Controlada la situación. La cinta lleva incorporada una televisión. Y para que quiero una televisión si ya hay una encendida en mitad de la sala poniendo vídeos musicales sin parar. A mi estas cosas me dispersan. Pongo la tele de la cinta. Sale Karmele. Joder. Quito la tele inmediatamente. A los dos minutos de estar correteando en cinta, empiezo a notar una ligera brisa que me da justo en la cara. Brisa marina, del Cantábrico. ¡ Pero de dónde sale esto! Que no quiero aires, coña ¡!

Pero lo más desconcertante estaba por llegar. Suelo escupir cuando corro. No para impresionar, si no porque me sienta bien. Cuando voy relajado, o sea casi siempre, procuro recrearme, hacer que dibuje una parábola lo mejor trazada posible y de una pieza, sin escupitinajos ni babas sueltas. A los ocho minutos de cinta el acto reflejo preparaba en boca la inminencia del lanzamiento, pero afortudamente caí en la cuenta. “Voy a poner bueno al que tengo al lado” Así que me lo tragué. Esto también es la primera vez que me sucede.

Acabé de correr en cinta y la monitora muy solícita me fue haciendo un circuito de otras máquina más comprensibles de ejercitar. Me va a llevar tiempo acostumbrarme a esto. Ya seguiré contando.

martes, 15 de junio de 2010

San Antonio 2010, Crónica APIMADE I

Me despierto a las siete de la mañana. Es Domingo. Por lo tanto hay carrera. Hoy toca la de San Antonio de la Florida. El personal para el día de hoy es sensacional. Tenemos a Juan con el que ya quedamos en la carrera Liberty pero fue imposible vernos aunque los dos estábamos a la hora, en el sitio y por supuesto en la carrera acordada. No nos veíamos desde hacia siete años. Sería por eso que no nos reconocimos al primer golpe de vista. El siguiente carrerista es la carrerista o runner Natalia que volvía a la competición después de los 10 kilómetros del día del maratón y que se ha propuesto ser carrerista de carreras duras como la que hoy nos ocupa. Los siguientes son los clásicos Carlos y Óscar y yo mismo.


Lo cierto es que lo que parecía ser un día propicio de carreras se trastocó porque a veces la carrera elige a los corredores y no al contrario. Uno se matricula en una carrera, pero a veces es la carrera la que te matricula a ti. Estas cosas pasan. Ya sabemos la retranca que tiene el runner Oscar con las cosas de la vida en general y con esto del atletismo en particular y de vez en cuando suelta eso de, mientras estamos en el fragor de una cuesta o a punto de terminar una carrera. “Aún podemos ir más despacio”. Así que mientras estábamos esperando a que dieran la salida se constituyó por arte de magia la primera edición de la carrera APIMADE (Aún podemos ir más despacio Race Edition) y consiste en que la victoria se la lleva el que sea capaz de mantener los nervios y llegue en última posición de los matriculados. Me pareció una prueba hecha a mi medida, además solo participábamos los cinco carreristas antes citados. Esta carrera la gano seguro. Soy concienzudamente lento y además acostumbro a tener bastante paciencia. Me las prometía felices.


Salimos los cinco juntos. Evidentemente la paciencia no es lo fuerte de Speedy Carlos y a la primera subida de tensión se nos volvió a ir de las manos. Quedó último a más de veintiún minutos del ganador. Aún lo está lamentando. Óscar resistió algo más pero hacia el kilometro cuatro notaba que se le estaban poniedo las piernas verdes de impaciencia y de rabia y no aguantó más, cogió la subida del Ruperto Chapí y soltando una maldición nos abandonó a nuestra suerte. Para demostrar lo que digo no hay más que ver su llegada echando chispas y con una zancada más larga que la de Bikila el día que se puso zapatillas. Los últimos kilómetros los hicimos Natalia, Juan y yo y fueron los tradicionales kilómetros de tanteo, de resistencia pura y dura. ¡A ver quien puede ir más despacio!. Como soy el más lento tenía claro que a Natalia y a Juan los iba a sacar de sus casillas.


Para que no se notara el veneno carreril y las ganas de adelantar, Natalia se puso unas gafas negras. El viejo truco de ponerse gafas negras para disimular intenciones. Lo hacía mucho Amstrong e Hinault y los jugadores de poker. La intención era buena hasta que a doscientos metros de la meta y viendo la pancarta de meta no pudo superar su instinto natural y pegó el arreón definitivo. Se veía venir. Quedó tercera. Ja!!!. Los últimos cuarenta metros fue un mano a mano con Juan. Menudo pecador. Anda que no es lento ni nada. Qué lento y que contención en la llegada. Cuanto más lento iba yo, más él. Un paso más lento, un paso más lento..... Aquello parecía un foxtrot. Entramos a la vez y ha sido necesario recurrir a la foto finísh que a dictaminado que tenemos el mismo tiempo, pero que él entró antes. Me ha birlado la victoria en el último milímetro. Igual recurro esta decisión. (En la foto es el de la derecha)


En fin que el ganador de la primera edición de la APIMADE Race Edition ha sido Juan. Habrá que pensar qué le damos de premio, igual un saco de caracoles. Esperaremos la opinión de los demás participantes. Lo que está claro es que tengo un margen de mejora extraordinario. La revancha está servida.


Y para fin de fiesta y cuando llegamos a la Fuente del Berro, el Carlos se nos marca una carrera por toda la recta del parque porque llegaba tarde a una barbacoa. Ansiedad es lo que tiene este hombre!!!

Enhorabuena Natalia !!!!!!!!!!!!

Jaal

lunes, 14 de junio de 2010

XXIV Trofeo San Antonio de la Florida (VIDEOS Y FOTOS)

XXIV Trofeo San Antonio de la Florida (VIDEOS)

SALIDA DE LOS RUNNERS DE LA ELIPA
ENTRADA DE CARLOS EN META

ENTRADA DE ÓSCAR EN META

ENTRADA DE NATALIA, JAIME Y JUAN EN META
FOTOS

XXIV Trofeo San Antonio de la Florida (CLASIFICACIONES)


XXIV Trofeo San Antonio de la Florida

martes, 8 de junio de 2010

CAURCA 2010 (errores de imprenta)



Errores de imprenta:

De todos es conocidos la tendencia de las imprentas a cometer ciertos errores, que en principio pasan desapercibidos para la mayoría, pero en algunos casos son bastante "curiosos", nuestro amigo Jaime fue el primero en hacer la siguiente observación. En el dorsal del CAURCA de este año se puede leer "CARUCA 2010", ¿Se trata de otra carrera?, ¿Han cambiado el nombre a dicha prueba?, quien sabe...

Oscar J.

martes, 1 de junio de 2010

Liberty 2010 - La Carrera

Si es Domingo y me despierto a las siete de la mañana o antes, se sabe que hay carrera. Los integrantes del grupo carreril fuimos: Oscar, Juan Carlos, Oscar “El farmacéutico”, “Speedy” Carlos y yo mismo. La runner Natalia no pudo asistir por encontrarse a mil kilómetros de distancia pero nos acompañó en el sentimiento. El sitio de quedar fue el bar J.J. que se encuentra a la sombra del dragón de barrio. El camarero y unos pescadores de rio que estaban allí repostando, antes de irse a echar las cañas, nos dieron las bendiciones oportunas después del café y salimos caminando hacia Goya. Una de las ventajas que tiene vivir en este barrio es que puedes ir caminando a bastantes carreras.


Como se puede ver por la foto, esta gente parece la brigadilla de la muerte o algo peor o más sospechoso. Afortunadamente el que hace la foto no puede salir en la misma. Mejor.

En Goya había quedado con Carlos y con Juan. Al segundo de los cuales no pude llegar a ver. Había mucha gente y muchas camisas azules y era difícil encontrar a alguien.

La carrera es moderadamente fuerte, con algunos kilómetros cuesta arriba, pero no muy pronunciada (La Castellana) y un avituallamiento con barra de bar de por medio, donde dispensaban bebidas de esas coloreadas, tirada a grifo sobre vaso de plástico. Algunos se acodaban en barra y esperaban a que le pusieran otro golpe. Está bien eso de que a mitad de carrera te pongan algo parecido a la barra de un bar . ¡Escánciame unas gordas con dos banderillas de escabeche!

La subida de Concha Espina se me hizo larga y sofocante y de ahí al final por Príncipe de Vergara es terreno conocido donde tampoco vas a deslomarte. Las calles son amplias y se corre divinamente hasta la meta. Total cincuenta minutos. Y para qué menos !!!.

Atención al número de dorsal del runner Óscar. El 56. Muy bajo para una carrera de 10.000 corredores. Para mi que le confundieron con un tanzano del Serengueti.

Posteriormente, carreras multitudinarias de niños donde se invertían los papeles y donde algunos padres, desobedientes, se hacían los sordos tapando las salida de niños, de otros padres y hasta de animales domésticos. Estos de la foto no fueron de los que más guerra dieron, aunque también....

Y después vino lo mejor. Fuimos a la feria de la tapa en el Palacio de los Deportes donde los runners de La Elipa nos pusimos hasta las cencerretas. Pero ante nuestra sorpresa no encontramos mucho carrerista relajándose por allí. Se habrían ido a entrenar para la Caurca.